Oliveras

Los 1270 olivos en la Fattoria Barberinuzzo, Moraiolo, Leccino, Frantoio y Pendolino, ofrecen un aceite perfumado e intenso. Para cada una de las 5 hectáreas de olivares, hay un largo proceso de cuidado. Nuestros olivos, altos y frondosos, se podan y se fertilizan de manera que puedan garantizar frutos sanos. Todo se hace con el máximo respeto por la naturaleza, hacia la cual nos esforzamos por ser lo menos invasivos posible.

Es un trabajo difícil en el que nunca dejas de aprender, y debe buscar constantemente el equilibrio entre tradición e innovación.
Por supuesto, además del tratamiento, necesitan al sol y a la lluvia, y la ubicación en el suroeste de la pendiente de la colina garantiza una buena exposición al sol. Los bosques que los rodean, favorecen una evaporación más lenta del suelo.

Los olivos, parecen fuertes e indestructibles, pero no pueden ser abandonados debido a que se enferman y sufren como cualquier ser viviente. Los olivos para nosotros, no sólo son “productores” de buen aceite, sino también los testigos de la historia de nuestra granja y la imagen de nuestro compromiso.